Crisis.
Regresé a mi casa. La encontré fría, bastante impersonal, hueca, incómoda.
Cuando el Ave iba abandonando la estación Zaragoza-Delicias yo ya me iba preguntando qué demonios estaba haciendo. Yo misma me respondía que daba igual. Cualquier cosa que hiciera estaría mal. O bien. Quedarme, ¿por qué no? Volver... ¿por qué sí?
Lo malo del Ave es que no te dejan respirar... mucho menos pensar o meditar. Una toallita caliente para lavarte las manos, ahora el periódico, los auriculares, luego el desayuno, la pantalla que te marca la velocidad a la que viajas y la temperatura exterior, qué tal un zumo, o una copita... Ya estamos en Atocha. El Ave vuela a 300 kilómetros por hora. Si me quedara a vivir allí, en Zaragoza, de él me separarían setenta minutos.
Es igual. Ahora, en esta casa que sí es mía, y ahora la descubro fría, desangelada, hueca e impersonal, estoy a unos seiscientos metros de donde él vive. Seiscientos metros. Y, si no nos hemos visto en meses, si la última vez que charlamos cara a cara fue en un Mercadona allá por febrero..., qué más dará Ave, Atocha o Delicias.
Me volvió a llamar. Lo que no ha hecho en dos años, lo ha logrado en quince días.
Me descubrí nerviosa como una adolescente cuando en el display lo reconocí. Su número de teléfono no lo tengo asociado a un nombre, sino a un pronombre: él.
Conversamos nuevamente por espacio de casi cuarenta minutos (37:52, para ser exacta... maravillas de estos teléfonos). Nos reímos varias veces y en tres ocasiones me dijo cuánto me echaba de menos.
Le pregunté si estaba en crisis sentimental. No, qué va. De hecho, el día 14 se va a Alemania con su Almudena... Arantxa... Alicia... (creo que se llama Alicia) a pasar quince días de vacaciones (vaya con la crisis económica, le digo; tú ya sabes, me responde).
¿Te gustaría que nos viéramos antes de que me marche?, me preguntó. Me gustaría verle, abrazarle, besarle, amarle, antes y después de que se vaya con su A de vacaciones...
Pero le dije que estaba liadísima, hasta arriba de trabajo (con la crisis) y que mejor a la vuelta.
Me dijo que a la vuelta.
¿Ven como soy imbécil?
Mi crisis personal debería empezar a preocuparme.




unsolete dijo
DISFRUTA DE ÉL Y NO PIENSES... UN BESO!MUA!
9 Octubre 2008 | 12:40 PM