He cometido ese error que nunca se debería cometer. El de sentirse culpable. Y, peor aún, reconocerlo.
No lo pude evitar. Después de meses sin tener ninguna noticia suya, quise saber de él. No supe cómo hacerlo, y en esta ocasión quería -y necesitaba- algo más que oír su voz.
La Navidad es tiempo adecuado para reconciliaciones. Pero el rencor es siempre nefasto. Y demoledor. Más todavía en Navidad. Porque el rencor nunca conduce a la reconciliación, sino a la venganza.
Y le mandé en Nochebuena un sms autoinculpatorio. Asumiendo mi culpa, reconociendo falsamente que tal vez era yo la responsable de nuestro alejamiento, esperaba su respuesta.
No tardó ni cinco minutos en contestarme: el sms le dolió. Pero no me dio la gana de coger el teléfono.
Un segundo error. Porque a partir de ese momento, la pelota estaba en mi débil tejado.
He cometido ese error que nunca se debería cometer. Y, peor aún, reconocerlo. Sobre todo cuando no es verdad que fuera mi error.
El día de año nuevo decidí enfrentar la situación, y le llamé dispuesta a decirle todo lo que mi corazón había enquistado todos estos meses atrás.
Y fue mi tercer error.

Yo marcaría estos 3:
-llamarlo
-llamarlo
-llamarlo
le digas lo que le digas...
cariños, amiga, muy buenas tus reflexiones, puedes ir superando esa obsesión pero no dejar de escribir, eh?
Pequeño mundo soy
y en ello fundo
que siendo amo de mi
lo soy del mundo
Que hay de las clases magistrales de Kamasutra ?
que bueno que volviste!!! necesitaba saber que estabas viva... este error que llamas, es simplemente haberte escuchado y haber seguido ese sentimiento...creo que no fue un error, pq lo intentaste y no te quedaste en la duda...es mas si te respondio...es porque en algo aun le importas..aunque sea solo por el cariño...
pd: aun no me respondes la pregunta que deje en el post de la gripe...Valio la pena?
besos..