No es siempre No.
"Te amo para amarte y no para ser amada, puesto que nada me place tanto como verte a ti feliz."
Podría yo misma haber pensado alguna vez que esta frase de George Sand resumía mis sentimientos hacia él. Por hacerle feliz me había convertido en su consejera, y dentro de mis funciones estaba ilustrarle acerca del amor. Y me entregaba a esa tarea con absoluta dedicación. Nada que él mismo no hubiera encontrado en cualquier manual. Pero prefería escucharme a mí.
Él solía tomarme la mano mientras yo le decía que utilizara su imaginación en sus relaciones sexuales.
La cama no es el único lugar donde practicar sexo, aunque sin duda es el sitio ideal. Pero existen otros que pueden ser más excitantes o incluso divertidos. Le pedía que los buscara, que le preguntara a ella, que encontraran juntos esos lugares que les apartara de la rutina.
Le aconsejaba que no cayera en el error que tantos hombres comenten.
Preocupados tanto por dar satisfacción a la mujer, se olvidan de disfrutar el momento y no se abandonan a la pasión. No le preguntes si ya está llegando al orgasmo, porque le estás dando a entender que eres tú quien ya está llegando a él.
Sin embargo, a pesar de que lo que yo quería sobre todo era verlo feliz, no olvidaba que el amor es cosa de dos. Me sentía especialmente satisfecha cuando le decía muy seria algo que consideraba fundamental, para ella en primer lugar, pero también para él y para su dignidad:
Un NO es siempre NO. Y le advertía de que no intentara buscar excusas para evadir la negativa. Si tu pareja, le aconsejaba, no quiere sexo oral, no intentes introducir tu pene en su boca. Si aun practicando sexo oral ella no quiere tragar tu semen, deberás advertirle antes de eyacular para que pueda retirar tu pene de su boca.
Y en tu caso, le recordaba, durante el sexo oral no acudas directamente al clítoris. Besa primero las zonas circundantes y dirígete poco a poco a él. El clítoris, al igual que los senos, requiere cariño; no lo muerdas, ni lo estimules con rudeza. Presta atención al lenguaje corporal de tu pareja, conforme veas que ella se excita más, puedes estimularlo con mayor intensidad y rapidez. La estimulación manual puede complementar el sexo oral. Puedes introducir un dedo en su vagina o acariciar sus senos con tu mano, mientras que estimulas su clítoris con tu lengua.
Pero, concluía, no olvides que no a todas las mujeres les gusta el sexo oral. Yo misma, soy una de ellas. De modo que, sobre todo, recuerda que un no es siempre no.



Mar dijo
A veces un NO es un No pero sí. Creo que que me entiendes aunque nadie que no haya estado perdidamente enamorado de alguien, de su recuerdo, de tu compañía, de su amistad, de su cariño...lo comprendería. Hay muchos NO que casi siempre han querido ser...SÍ.
Un beso
22 Noviembre 2006 | 09:19 PM