Valeriana y azahar.
Es verdad que estoy tomando unas cápsulas para dormir mejor, y lo estoy consiguiendo. Nadie debe preocuparse. Es un botecito que venden en los supermercados y se trata de un compuesto a base de valeriana y azahar. Me tomo una antes de acostarme y duermo casi bien.
Supongo que algo harán, o tal vez simplemente esta semana no me encuentro tan obsesionada.
También es cierto que me sigo despertando de madrugada, sobre las cuatro, pienso en él, me lo imagino a mi lado, incorporado en la cama, observándome. Yo le miro, le digo cabrón, me doy media vuelta y sigo durmiendo.
Me gustaría que llegara la noche que, en caso de despertarme, no piense siquiera en él. Me gustaría no tener que insultarle cada vez que su imagen aparece en mi memoria.
Y, sin embargo, cada vez que recuerdo sus brazos y sus abrazos, sus labios y sus besos, me entra el profundo deseo de no abandonar jamás esta obsesión que lo mantiene tan vivo dentro de mí.


zigzag dijo
Sigues siendo fantástica. Sensaciones que rozan lo infantil, básicas sin edulcoramientos, sin lucimientos. Valeriana y beso. hasta un "cabrón2 que suena a "idota" lo más lejos.
Sigo disfrutando de tu, en apariencia, básica blog. Pero en sí es, de verdad, mu interesante. Otra forma de "presentarse". De verdad, no eres pudorosa.
Un saludo.
10 Noviembre 2006 | 01:03 PM