He recibido un correo muy cariñoso de una persona que dice identificarse conmigo y con lo que escribo, y me pide que abandone esta obsesión, que lo olvide y que emprenda una nueva vida, que aún estoy a tiempo.
He agradecido muchísimo sus palabras de ánimo, pero...
Si termino con mi obsesión tengo que cerrar este blog, pues de eso se trata, de escribir la crónica de una obsesión.
Reconozco que ya no hay sed ni deseo; ni siquiera queda amor. Sólo hay obsesión. Si la abandono, ¿qué me queda ya de él? Me quedan recuerdos que de ninguna manera quiero borrar de mi mente, porque reflejan lo que ha sido toda mi vida.
Y son esos recuerdos los que, precisamente, alimentan mi obsesión.
Lo de emprender una nueva vida no está mal. Me hace gracia ese "aún". Aún estoy a tiempo de empezar una nueva vida, sí, y lo estoy haciendo. Estoy intentando acostumbrarme a la idea de vivir sin él. No ya de no pertenecerle, estar juntos o como quieran llamarlo.
Siempre supe que no sería más que su amante, su confidente, su amiga y consejera. Pero tampoco quise ser menos. Y desde hace ya bastantes meses -tal vez dos años, quizá más- soy mucho menos que todo eso. Últimamente me he quedado en un nombre dentro de una carpeta de su agenda.
Aún podría incluso perdonarle, me daría tiempo hasta de olvidarle. Pero mi vida está ya demasiado hecha como para cambiarla. A mi alrededor sólo hay cuarentones y cincuentones que se asustan de la solterona de 49. Ellos, por su parte, están viudos o divorciados y, en general, no pretenden una nueva vida, sino rehacer la que tuvieron. O, peor, siguen solteros a los cincuenta: gente rara. Como yo.
Llevo demasiado tiempo siéndole completamente fiel. No quiero encontrar un nuevo amor, deseo estar sola y no necesitarle a él nunca más... Sentir de la forma más sincera que ya no le necesito.

todo te esta bien merecido por puta
Dí que sí, princesa, relamerse las heridas y enterrarse en vida es una opción como cualquier otra.
Estas en tu derecho.
Es tu vida.
Un abrazo.
Deberías considerar el mantenerle informado periodicamente del contenido de tu bitácora, este tipo de eventos a los ex les ponen mucho.
PD- Yoli, cariño, no seas antigua y vulgar.
Como no hay en esta vida más que matices, el blanco y negro no son tales, la obsesión para los poetas y escritores en general es una de las musas más fuertes y productivas que existen.
Doy fe de ello, porque la viví y sólo me queda de ella un material buenísimo (al menos para mí) que en más de una oportunidad me ha traído satisfacciones literarias. Lo demás es pasado y siempre se está en las puertas de lo nuevo y del amor reciclado. Saludos, no eres tan rara, más bien eres auténtica.