El espejo.
Juan tiene un blog en La Coctelera. Cuando lo leo, me parece tan fresco, tan sincero, tan enamorado de la vida y del mismo amor, que no puedo evitar una envidia absolutamente sana. Recomendaría su lectura si mis recomendaciones pudieran ser tenidas en cuenta por alguien.
He aprendido a no mendigar por una caricia./A no rogar por un "Te Quiero".../A no pedir un beso/A no llorar por un perdón/A no reprochar una promesa rota/A no juzgar sin conocer/A no opinar sin saber/Lo único que me falta aprender es,/¡Cómo olvidarte!....
Mi obsesión es el espejo de estas palabras. El espejo, recuérdenlo, refleja la imagen simétrica:
Todavía no he aprendido a dejar de mendigar por una caricia. ni a olvidar rogar por un te quiero. Mi vida la llenan reproches mudos, juicios ciegos... Y, lo peor, no quiero aprender a olvidarle.
Cuando leo el blog de Juan me doy cuenta de que mi obsesión es tan absurda como enfermiza.


Juan dijo
Hola, quién me lo iba a decir a mí que nos ívamos a llevar tan bien. Muchas gracias por las cosas que dices de mí, pero en mis escritos hay mucho desamor, y eso no es bueno. Me gustaría saber -sino te importa- de que ciudad y pais eres?
http://www.lacoctelera.com/lo-que-hay/post/2006/09/05/una-ilusion...
4 Octubre 2006 | 11:15 PM